
Hiéreme. No me importa.
Duéleme en todo lo mío;
en mi sangre y mi alma,
en mi corazón y en mis pensamientos.
Dame un hondo dolor
si no puedes darme un perdurable gozo.
¡Está en mí como sea!
Mi vida va bordeando tus orillas
como un río profundo, como un río
sin nacimiento y sin muerte,
dilatado en tus márgenes, sujeto
al cauce que le des...
Duéleme en todo lo mío;
en mi sangre y mi alma,
en mi corazón y en mis pensamientos.
Dame un hondo dolor
si no puedes darme un perdurable gozo.
¡Está en mí como sea!
Mi vida va bordeando tus orillas
como un río profundo, como un río
sin nacimiento y sin muerte,
dilatado en tus márgenes, sujeto
al cauce que le des...
Susana March.
Ésta es mi humilde forma de recordarte hoy, dedicándote esta poesía que encontré ayer. Y aunque me gustaría llamarte y verte sé que no puedo, ya no, no podría; pero sí quiero que seas muy feliz, que nunca te sientas sólo porque aunque yo no esté presente ya en tu vida, y me duela, vas a poder contar conmigo.
Hasta siempre...
Ésta es mi humilde forma de recordarte hoy, dedicándote esta poesía que encontré ayer. Y aunque me gustaría llamarte y verte sé que no puedo, ya no, no podría; pero sí quiero que seas muy feliz, que nunca te sientas sólo porque aunque yo no esté presente ya en tu vida, y me duela, vas a poder contar conmigo.
Hasta siempre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario