
Decir siempre lo que se piensa no es bueno, pero de vez en cuando no hace mal. Cuántas cosas tendría que haber dicho, tendría que haber gritado al viento con tanta fuerza, sin importar que me escuchen o no, pero decirlo sólo por el hecho de sentirlo y no esconderlo.
Esconder...por qué?, a quién?....hasta cuándo?...
No hay comentarios:
Publicar un comentario