miércoles, 31 de marzo de 2010

Hoy,



todo me da lo MISMO.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Mis manías, mis cosas...



► Me gusta dormir con medias.
► Cuando como milanesas las corto en pedacitos.
► Tengo que lavarme las manos cada media hora.
► Cuando camino descalza nunca apoyo totalmente la planta de los pies.
► Cuando lavo vasos, los enjuago muchas veces.
► No puedo evitar acentuar las palabras cuando las escribo.
► Muevo mucho las manos cuando hablo.
► Lloro al menos tres veces por mes.
► Me molesta que la gente se olvide de mi cumpleaños.
► Me siento mejor cuando escribo lo que siento.
► Durante la noche estoy de mejor humor que durante el día.
► No me gusta mi letra.
► Soy extremadamente celosa.


continuará?...

jueves, 25 de febrero de 2010

El frío ya no me abriga.

¿ Por qué será que siempre tiendo a complicar las cosas, a ver su lado más triste, a predecir lo peor, a imaginar siempre un final negro?




cuando alguien me muestra la luz,
cierro lo ojos.

jueves, 18 de febrero de 2010

What good is holding on?



Locked up tight but holdin' the key
clock keeps tickin' like it's laughin' at me
I wonder what spell I'm under
days go by in a pulseless haze
who's that person that's wearin' my face
denyin'
what she's hidin'

I can't go on like this
I won't let myself miss the rest of my life.



R. Marx.

domingo, 7 de febrero de 2010

No quiero poner un título

No puedo irme a dormir sintiéndome tan mal. Nadie tiene la culpa de esto, sólo yo, que siento que nunca voy a poder encajar en este mundo. Mientras miraba las luces y la gente bailar pensaba en la muerte, en el no estar acá, en el ser otra persona, en escapar a algún lado teniendo por sabido que todo seguiría exactamente igual. No consigo dormir, siento el pesar de los pàrpados, tengo fatigadas las piernas, los oídos me zumban y unas ganas de llorar terribles.


¿ TANTO cuesta decir "Necesito ayuda?"?




veo amanecer, que empiece el domingo.


jueves, 28 de enero de 2010

Sincerarse.





Cuántas mentiras escuché y cuántas mentiras dije sin darme cuenta.


No hay ceguera peor que no querer mirar.

domingo, 24 de enero de 2010

Hoy desperté triste.






Desganadamente abrí mis ojos y me di cuenta de que había sido un sueño. Pero fue uno de esos sueños que parecen casi reales, donde te gustaría volver a cerrar los ojos y ver que pasa. Sin embargo, me sorprendí además al ver que era yo la que se sorprendía de si misma, la que hacía cosas que jamás había creído hacer y que en algún momento quizás quise. Vi reflejada mi propia alma, escuché mi voz pronunciar las palabras que el corazón no quiere admitir y que la mente no quiere confirmar. Reviví lo inevitable, mi pecho se oprimió lentamente, mis ojos se fijaron en la nada y ese vívido momento que siempre en mis recuerdos quedará.