Después de hacerlo me pregunté por qué lo hice. porque
algunos de nosotros, seres humanos, al ver un bicho ( insecto) cerca nuestro lo
primero que nos nace es terminar con su existencia. "Lo primero que nos
nace", ya quizás partiendo de allí estoy equivocada, digámosle me surge
automáticamente...mmm, suena muy neurofisiológico. El punto es que pasa muy
seguido, y cruzó por mi mente que quizás es porque les tenemos
miedo, miedo a que nos haga daño, miedo a lo desconocido, que creo que es uno
de los miedos más grandes que puedan existir. Claramente acá también se incluye
a la muerte. pero volviendo a los bichos, qué derecho tenemos de acabar con esa
pobre criatura, que está en este mundo váyase a saber por qué, lo mismo nosotros.
Será que nuestra muerte también está condicionada a la decisión o automatismo
de otro ser?
martes, 2 de enero de 2018
viernes, 25 de noviembre de 2016
Algo nuevo, algo viejo.
No sabía bien como
describirlo y ahora mucho menos. Siempre fui de imaginar cosas pero ese día
quería que estuvieras ahí pero no sabía la razón. Y fue como una fuerza
magnética que no me dejaba alejarme. Repulsión y atracción. Después celos,
muchos celos. La luz atenuó la tormenta de la noche. Qué ironía, no?
martes, 19 de julio de 2016
PALABRAS.
Se espera que la lluvia pase. Se espera que los vientos lleguen. Se espera. Se dice. Por amor al silencio se dicen miserables palabras. Un decir forzoso, forzado, un decir sin salida posible, por amor al silencio, por amor al lenguaje de los cuerpos. Yo hablaba. En mí el lenguaje es siempre un pretexto para el silencio. Es mi manera de expresar mi fatiga inexpresable.
Alejandra Pikarnik
Fragmento, en La Gaceta, Tucumán, 22/07/1965.
viernes, 1 de julio de 2016
`+´ç
Volver a sentir ese desprecio del otro. Volver a ser un esclavo de su propia maldición. Es temprano...
o tal vez sea tarde.
ya no lo sé.
miércoles, 25 de mayo de 2016
reflexiones en voz alta.
A veces, hablar con personas que prácticamente no conocés te sorprende y hasta te abre la cabeza.
viernes, 15 de abril de 2016
martes, 12 de abril de 2016
mmmhhh
Me siento tan lejos de las personas a veces...ajena..., como si nadie entendiera lo que quiero decir
lunes, 28 de marzo de 2016
Preámbulo a las instrucciones para dar cuerda al reloj
Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente un reloj, que los cumplas muy felices, y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con ancora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te ataras a la muñeca y pasearas contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de tí mismo, algo que es tuyo, pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de a atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tu eres el regalado, a tí te ofrecen para el cumpleaños del reloj.
Julio Cortázar.
Creo que se podría reemplazar "reloj" por "celular" , ¿no?
domingo, 27 de marzo de 2016
Ahí vamos!
Y a pesar de estar triste y enojada, intento que todo lo que me apasiona me mantenga a flote!
martes, 16 de febrero de 2016
Una tarde.
No tuve idea de con
quien hablé y caminé por la calle esa tarde.
La mayoría del
tiempo parecía que quería mostrar todos los trucos de magia en el primer acto.
Como si tuviera que mostrarle algo maravilloso, interesante, algo triste y
esperanzador.
jueves, 14 de enero de 2016
jueves, 7 de enero de 2016
Color/Colores
"cuando todo duerma te robaré un color..." LAS
varios colores se llevaron, sólo Dios sabrá que habrán pintado con ellos
y así el majestuoso blanco convive con el inmenso negro,
pujan intensamente por darme un color, un color NUEVO,
tan pero tan mío que nada ni nadie me lo pueda arrebatar.
sábado, 2 de enero de 2016
lunes, 28 de diciembre de 2015
martes, 22 de diciembre de 2015
viernes, 18 de diciembre de 2015
Retóricas.
Me pregunto qué
harán esas personas que piden dinero por la calle o en los medios de
transporte, compraran comida para su familia como dicen o harán otra cosa?
Dónde van todas las
promesas que hacen los políticos, que a lo largo de los años se repiten una y
otra vez?
Dónde se almacenan
todos los “gracias” y “disculpe” que la gente no dice?
Qué pensará mi gato
cuando le grito sin razón?
Cómo sería la ciudad
desierta, no tendrían sentido, cemento y ladrillo, cimientos calientes sin
objeto alguno. Objetos, eso son y siempre serán.
domingo, 29 de noviembre de 2015
jueves, 26 de noviembre de 2015
Descifrarme - Matilde Swann
Me
sacudo de horas y lugares; aquietada
me hundo, llego al fondo,
bosques líquidos, peces asustados.
Quiero saber qué traigo escrito adentro,
la palabra en la sangre, la condena
taladrada en el hueso,
la implacable
mordedura prendida en la neurona.
Esa caverna que todavía habito
y esos hombres
cubiertos de pelambre.
Laberintos, uno dentro del otro,
sin embargo,
en la memoria del latido, algo
salva malezas, libra de la asfixia,
ilumina derrotas y naufragios,
triunfa de todos los goliats
y emerge
desde el candor dormido y balbucea.
Alguien de mí, yo misma, desde el hondo
misterioso subsuelo de mi carne,
me ilumina y me hiere de señales.
Siento un bosque de copas derrumbadas,
una canción distante que evapora,
y un osario de nidos sin amparo,
Una manzana muerta a picotazos,
el redondel quemado a cigarrillo,
un sol sin rostro, solamente rayos,
y niñitos tomados de la mano,
con sus piernas torcidas, con su ombligo
sosteniendo una comba triste en hambre.
Miro en torno, de nuevo estoy ausente,
de nuevo tengo miedo de asustarme,
escribo un corazón en todas partes,
bajo lluvia de azahares, bebo cielo.
Me crecen hijos de todas mis aristas,
en ellos crezco, mientras van sembrando.
Sola en el tiempo, el bosque es tan espeso,
van cayendo mis hojas una a una,
tantas lobos detrás de los crujidos,
mi corteza sangrada en arañazos.
Un cazador acecha... está nevando.
Mi dedo tenso en el gatillo grita
por la boca de un fusil de espanto.
Quiero dormirme, mas llevar conmigo,
lo que tuve y no tengo.
Ser el amor de quienes me quisieron.
Borroneada, tachada, magullada,
toda estallada y muda
me refugio,
sumergida en mí misma, toco fondo,
y una página blanca me descifra.
Papá... mamá...
yo amo a mi mamá... mamá me ama.
Matilde Swann
me hundo, llego al fondo,
bosques líquidos, peces asustados.
Quiero saber qué traigo escrito adentro,
la palabra en la sangre, la condena
taladrada en el hueso,
la implacable
mordedura prendida en la neurona.
Esa caverna que todavía habito
y esos hombres
cubiertos de pelambre.
Laberintos, uno dentro del otro,
sin embargo,
en la memoria del latido, algo
salva malezas, libra de la asfixia,
ilumina derrotas y naufragios,
triunfa de todos los goliats
y emerge
desde el candor dormido y balbucea.
Alguien de mí, yo misma, desde el hondo
misterioso subsuelo de mi carne,
me ilumina y me hiere de señales.
Siento un bosque de copas derrumbadas,
una canción distante que evapora,
y un osario de nidos sin amparo,
Una manzana muerta a picotazos,
el redondel quemado a cigarrillo,
un sol sin rostro, solamente rayos,
y niñitos tomados de la mano,
con sus piernas torcidas, con su ombligo
sosteniendo una comba triste en hambre.
Miro en torno, de nuevo estoy ausente,
de nuevo tengo miedo de asustarme,
escribo un corazón en todas partes,
bajo lluvia de azahares, bebo cielo.
Me crecen hijos de todas mis aristas,
en ellos crezco, mientras van sembrando.
Sola en el tiempo, el bosque es tan espeso,
van cayendo mis hojas una a una,
tantas lobos detrás de los crujidos,
mi corteza sangrada en arañazos.
Un cazador acecha... está nevando.
Mi dedo tenso en el gatillo grita
por la boca de un fusil de espanto.
Quiero dormirme, mas llevar conmigo,
lo que tuve y no tengo.
Ser el amor de quienes me quisieron.
Borroneada, tachada, magullada,
toda estallada y muda
me refugio,
sumergida en mí misma, toco fondo,
y una página blanca me descifra.
Papá... mamá...
yo amo a mi mamá... mamá me ama.
Matilde Swann
martes, 24 de noviembre de 2015
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